El cumplimiento normativo exige precisión, y la precisión empieza por las palabras

El cumplimiento normativo exige precisión. Y la precisión empieza por las palabras.

El cumplimiento normativo exige precisión. Y la precisión empieza por las palabras.

Las expresiones informales pueden funcionar en una conversación entre personas que comparten el mismo contexto. Sin embargo, en los documentos corporativos, el argot, los regionalismos y los términos vagos pueden generar dudas o interpretaciones erróneas.

La precisión no consiste en elegir la palabra más difícil. Es emplear el término que mejor transmita la idea, manteniendo el mismo significado a lo largo de todo el documento.

La coherencia reduce las ambigüedades

Los glosarios, las normas de nomenclatura y los criterios editoriales ayudan a que los diferentes equipos hablen el mismo idioma. La revisión comprueba que los conceptos, los cargos, las áreas y los procedimientos se denominen de forma coherente.

¿Se está actualizando su documentación interna? Hablemos sobre la revisión.