
Un contrato mal redactado puede salir muy caro
Un contrato mal redactado puede salir muy caro. Una revisión bien hecha ayuda a evitar problemas lingüísticos.
Un contrato mal redactado puede salir muy caro. Una revisión bien hecha ayuda a evitar problemas de redacción.
Los contratos deben ser redactados y validados por profesionales del Derecho. Tras el análisis jurídico, la revisión textual puede contribuir a que la redacción sea clara, coherente y libre de errores que dificulten la lectura.
Las plantillas que se encuentran en Internet rara vez tienen en cuenta todas las particularidades de un negocio. Además del riesgo jurídico, copiar estructuras genéricas puede introducir términos inadecuados, referencias incoherentes y obligaciones difíciles de interpretar.
La revisión textual no sustituye al análisis jurídico
El trabajo del revisor se centra en el lenguaje: concordancia, puntuación, normalización, cohesión y claridad. Por su parte, el contenido jurídico y la validez de las cláusulas son competencia de un profesional cualificado. Ambas especialidades pueden trabajar conjuntamente.
Para revisar el lenguaje de documentos corporativos ya validados jurídicamente, póngase en contacto con Ana Sesso.